La
riqueza de especializaciones entre las células de un animal es extraordinaria.
En un vertebrado se pueden distinguir más de 200 tipos celulares que se agrupan
en unos pocos tipos de tejidos: epitelios, tejido muscular, tejido nervioso y
tejidos conectivos.
TEJIDO
EPITELIAL
El tejido epitelial está
constituido por células generalmente poliédricas,
yuxtapuestas, entre las cuales hay escasa o nula sustancia intercelular.
Presenta una
gran cohesión entre sus células, las cuales forman capas celulares continuas que
revisten la superficie y las cavidades del cuerpo. Así, forma la epidermis;
recubre todos
los pasajes que llevan a la superficie externa, es decir, tubo digestivo, vías
aéreas y vías
urogenitales; recubre las grandes cavidades internas del organismo, así como la
superficie interna de los vasos sanguíneos y linfáticos.
Las dimensiones y formas de las células epiteliales varían considerablemente.
Así, se observan desde células planas como un azulejo hasta las células
prismáticas
altas, con todas las formas intermedias.
Con excepción de una capa muy delgada de glucoproteínas (denominada
glucocálix), que generalmente reviste las células epiteliales, no existe
sustancia
intercelular entre ellas. Esta disposición contrasta con la mayoría de los otros
tejidos,
en los que las células se hallan separadas por una cantidad variable de fibras y
sustancia
amorfa.
TEJIDO MUSCULAR
Se puede definir al tejido muscular como un tejido caracterizado por células de
gran longitud, cuyo carácter más específico es la presencia de miofibrillas
contráctiles
que permiten los movimientos corporales.
Las células se denominan fibras musculares y su origen es mesodérmico.
La clasificación de los tejidos musculares se hace teniendo en cuenta la
morfología. Pero junto a la diferencia morfológica existe una diferencia
funcional, pues
si bien la función del tejido muscular es la contracción, ésta tiene
características
diferentes según el tipo de tejido muscular considerado.
Así, existen tres tipos de músculos claramente diferentes en cuanto a su
estructura y función:
a) Músculo liso
Está formado por
aglomerados de células fusiformes, largas, con un núcleo
central, que no poseen estrías transversales. Estas células están generalmente
dispuestas
en capas. Sus contracciones son lentas y no están sujetas a control voluntario,
ya que
está inervado por el sistema nervioso autónomo.
b) Músculo estriado o
esquelético
Este tejido está formado
por haces de células cilíndricas, de bordes romos, muy
largas y multinucleadas, las cuales pueden dividir repetidamente sus extremos.
Las
células no son independientes, sino que forman simplasmas. El tejido muscular
estriado es por lo tanto un plasmodio. Entendemos por plasmodio una masa
protoplásmica multinucleada que proviene de una célula única en la que se divide
el
núcleo reiteradamente sin que la masa citoplásmica se subdivida en territorios
celulares
independientes.
c) Músculo cardíaco.
Este músculo está
constituido por células alargadas, formando columnas que se
anastomosan irregularmente. Esas células también presentan estriaciones
transversales,
pero pueden distinguirse fácilmente de las fibras musculares esqueléticas por el
hecho
de poseer solo uno o dos núcleos que son centrales. La dirección de las columnas
de
células cardíacas es muy irregular.
TEJIDO CONJUNTIVO
Los
tejidos conectivos
en anatomía son los tejidos que sostienen el organismo animal y que conectan sus
distintas partes. Se originan en las células de la capa mesodérmica embrionaria
y dan lugar a varios tipos de tejido, como el tejido conectivo laxo, que se
infiltra en los órganos dando consistencia al tejido funcional,
y el tejido conectivo denso, que aparece en la sustancia dura de los huesos y en
la dentina. El tejido conectivo se caracteriza por sólida o semisólida. El tejido
conectivo denso regular, es blanco y da lugar a la mayoría de los tendones y
ligamentos; el tejido conjuntivo elástico, es amarillo y forma estructuras como
los ligamentos amarillos de las vértebras de la columna vertebral y los
elementos elásticos de las paredes arteriales y de la tráquea; también aparece
en las cuerdas vocales. Cumple funciones de amortiguación y sostén. Otros tipos
de tejido conectivo son el tejido cartilaginoso o cartílago, que forma parte de
las articulaciones y de las zonas de crecimiento de los huesos; el tejido
adiposo, que recubre los órganos vitales para amortiguarlos (como los riñones) y
sirve también de almacén del exceso de alimento. El tejido linfático y la
sangre, también se relacionan directamente con el tejido conjuntivo durante el
desarrollo embrionario; la neuroglia, el tejido de relleno del sistema nervioso
central, está más relacionada con la piel.
TEJIDO NERVIOSO
El tejido nervioso está
disperso por el organismo interenlazándose y formando
una red de comunicaciones que constituye el sistema nervioso.
Las funciones fundamentales del sistema nervioso son:
• detectar, transmitir, analizar y utilizar las informaciones generadas por los
estímulos
sensoriales (luz, calor, energía mecánica, y modificaciones químicas del
ambiente
externo e interno) y
• organizar y coordinar directa o indirectamente el funcionamiento de casi todas
las
funciones del organismo, entre ellas las funciones motoras, viscerales, endócrinas y
psíquicas. Estas se llevan a cabo mediante la función que desempeña el tejido
nervioso: la transmisión del impulso nervioso.
El tejido nervioso está formado por dos componentes principales: las neuronas,
células que presentan generalmente largas prolongaciones, y varios tipos de
células de
la glía o neuroglia, que además de servir de sostén a las neuronas participan en
la
actividad neural, en la nutrición de las neuronas y en la defensa del tejido
nervioso.
Las neuronas son células altamente especializadas y algunas estructuras
subcelulares
reciben nombres particulares.